"Un genio humano no puede ser sofocado ni detenido por ninguna educación por falsa que ésta sea (...) el ambiente ejerce tanto o más influencia sobre la vida, cuanto menos fija y fuerte sea ésta (...) el ambiente puede obrar en dos sentidos opuestos: favoreciendo o sofocando" "Nosotros no podemos calcular las consecuencias que puede tener el sofocar un acto espontáneo cuando el niño empieza apenas a obrar, seguramente sofocamos la vida misma" "Ciertamente en el niño va desarrollándose el ser humano, por la fuerza de una "divina" acción, semejante a aquella que de la nada forma por primera vez un niño. Nuestra intervención en este maravilloso proceso es indirecta: estamos solo para ofrecer a esa vida que entra en el mundo por sí misma, los medios necesarios para su desarrollo, y hecho esto debemos esperar y seguir este desarrollo con respeto"
"Pero la importancia de mi método no está en la organización misma, sino en los efectos que produce sobre el niño. Porque es el niño, el que prueba el valor de este método con sus espontáneas manifestaciones que revelan las leyes del desarrollo interno del ser humano"
"Si nosotros damos a los niños los medios de existencia, la lucha desaparece y una vigorosa expansión de la vida la reemplaza. Esta cuestión, envuelve un principio higiénico unido al sistema nervioso durante el difícil periodo del crecimiento, y su estudio sería de gran interés para los especialistas en enfermedades de los niños y en desarreglos nerviosos. La vida interior del hombre y los comienzos de su inteligencia está sometidos a leyes especiales y vitales necesidades, que no pueden ser olvidadas si nosotros hemos de ayudar en la vida de la humanidad" Dra. María Montessori
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