En el aula Montessori descubren el conocimiento por ellas/os mismas, se despierta y se encauza su curiosidad a través del material y de los/las guías o maestros/as. El aula es un auténtico laboratorio social con niños/as de varias edades mezcladas.
Con este tipo de educación los niños/as son maestros de su propio día. Se fomenta el intercambio de ideas entre los niños/as.
La guía o maestro/a es un enlace entre; las actividades con un propósito muy concreto, el entorno (de materiales nobles, luminoso, con calma, edades distintas, material específico y estudiado), la elección del movimiento libre - de actividad en actividad, la autoeducación, autonomía, auto motivación- por otro lado su casa (se involucran madres y padres), no hay notas ni valoraciones. Los propios niños/as saben lo que es importante para ellos/as.
Todo, absolutamente todo, en este entorno es una herramienta de aprendizaje.
Con el objetivo de fomentar la interculturalidad y el sentido de pertenencia a un mundo sin fronteras, se puede rodear la clase de objetos que representan las necesidades fundamentales de diferentes culturas.
"Las instrucciones del profesor, se reducen entonces a sencillas insinuaciones, el usar el tacto suficientemente, por ejemplo, para dar una iniciativa al niño/a. Lo demás se desarrolla por sí solo. Las niñas/os aprenden los unos de los otros, y se esfuerzan ellas/os solos en el trabajo, con entusiasmo y con placer.
Esta atmósfera de tranquila actividad, desarrolla un tierno compañerismo, una actitud de mutua ayuda y; lo que es más admirable de todo, un inteligente interés por parte de los niños/as mayores, en el progreso de sus pequeños compañeros" Psiquiatra María Montessori