Observo que la cultura educativa actual todavía mantiene en boga el refuerzo positivo y de autoestima que depende de un agente reconocedor externo; una segunda o tercera persona que valora y dice "bien, bravo"
La doctora ya corroboró hace 120 años de manera científica, pues era una psiquiatra concienzuda, que es mejor valorar los hechos por sí mismos como hechos objetivos y punto. Decirle al niño lo siguiente es lo adecuado: "mira todo lo que has recorrido, has terminado este trabajo, pasamos al siguiente nivel" "ya has colocado todo en su sitio" "te has terminado el segundo plato, pasamos al postre" o dar un simple OK y cambiar de actividad.
"L@s niñ@s suelen agradecer el verdadero reconocimiento de sus esfuerzos más que un elogio indiscriminado" afirma Lynne Lawrence, directora ejecutiva de la Asociación Montessori Internacional. Es decir, valorando como tal el resultado desligándolo de la personalidad del niño, sino valorando el acto mismo.
"El premio es simplemente conseguir el objetivo" Llaria Guidetti, directora de la Scuola Internazionale Montessori
Se trata de eliminar del todo las recompensas externas, pegatinas con caritas, notas, etiquetas, aplausos,
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